Momentos horrorosos

MOMENTOS HORROROSOS

Uno de estos días, cuando iba caminando hacia el súper, tuve la mala suerte de sufrir una de esas situaciones que todas las mujeres tememos y odiamos: la tapita de uno de mis  tacones se había despegado y se quedó perdida ¡¡vete a saber dónde!!  Mira que últimamente me ha dado por no quitarme las Converse y hasta he pensado en ir comprando unas cuantas de varios colores para  ir lo mas cómoda posible; pero ese día, la mujer sofisticada que todas llevamos dentro, de repente, apareció en mi espejo con cara de “estás fatal, Julia, no puedes seguir así, ¡¡ya es hora de que te quites esas bambas!!” Así que rápidamente fui al armario en busca de unos zapatos que vestían mucho más y que me daban un  look completamente diferente.

Pero, mira por donde, justamente el día  que le hago caso a mi yo  mas sofis, termino caminando como si tuviera un pie mas corto que otro y haciendo ese ruido hooooorrible “cloc, cloc, cloc…” Por  suerte, El Corte Inglés tiene esa pequeña zapatería donde puedes sentarte y mirar cómo te cambian las tapitas de los tacones.

Mientras estaba allí sentada,  me sentí aliviada. El suplicio había terminado y pude solucionarlo rápidamente; pero no dejaba de pensar en esos otros malos momentos de la  vida de cualquier mujer, esos momentos horrorooooooosos en los que te dan ganas de salir corriendo y esconderte en un agujero. Yo acababa de pasar por uno de ellos; pero hay otros peores que te pueden poner de los nervios y hacer que pierdas  completamente la serenidad: una carrera en la media en el momento menos oportuno, que se te rompa la cremallera de un vestido justo antes de salir, que te inclines para recoger algo y se te descosa el pantalón… Pero una de las cosas que más jode, de verdad, ¡¡¡es que se te desabroche el sujetador!!! Eso para las que  aún mantenemos dignamente nuestras tetas sin siliconar y, además, pasamos de la talla 85.. ¡¡es un momento realmente espantoso!!

Anuncios