Primavera rizada

¡¡PRIMAVERA RIZADA!!

 Hace cuatro años, cuando dejé de alisarme el pelo, no imaginé que esto daría pie a una serie de circunstancias que harían cambiar mi forma de  ver esta decisión.
Yo estaba cansada de perder horas en las peluquerÍas estirandome el pelo, maltratándolo con secadores y planchas y, por simple comodidad, dije: “¡Hasta aquí llegué! No puedo permitirme seguir este ritmo con mi pelo”. Quería meterme a la piscina y disfrutar con mis hijas y mi marido sin gritarles porque me tiran una gota de agua, quería salir de mi casa sin tener que preocuparme por la lluvia o la humedad… Ya era bastante con pensar en qué ponerme cada día. ¡¡¡Quería ducharme sin tener que esquivar el chorro de agua!!! Estaba harta; así que, después de hacerme el gran corte y arrastrar a mi madre y hermana a hacerlo, empecé a buscar información en internet sobre el cuidado del pelo afro. ¡Uffff!! ¡Todo en inglés! Pero no desistía, seguía y seguía buscando hasta que ……… ¡¡voilà!!  ¡¡¡¡AFROHAIR!!!! ¡¡NO ME LO PODIA CREER!! Una página sobre pelo afro en español y, encima, esta maravillosa bloguera ¡¡¡¡vive en Barcelona!!!! Hasta ese momento, pensaba que yo era la única mujer de Barna que llevaba el pelo afro y mi sorpresa fue tremenda al constatar que esta ola se estaba extendiendo por toda España.

Cuando Tris habló de una posible quedada, me alegré un montón. Fue a ella y a nuestra pequeñita Gleny Martich a las primeras que conocí. Después vinieron otras quedadas:  todas acabábamos de conocernos; pero había una gran complicidad entre nosotras. También he de decir que en algunas de estas quedadas asisitieron algunas que… ¡¡mejor dejar atrás!! No sé en cuál conocí a Desi, que me alegra todas las mañanas, a la maravillosa Bianchi, a Liliana, a Eli… todas con una historia sobre su pelo. Sin embargo, no todas hemos hecho este cambio de una manera feliz y relajada…

Cuando empezamos a conocer otras chicas, algunas frases empezaron a hacerce muy familiares para mi: “pelo malo, a ese pelo hay que suavizarlo, uuuuuuuy alisate ese pajón”. Bueno, ya sabéis, lo hemos escuchado todas… Lo que para algunas ha sido un simple cambio de imagen por comodidad, para otras ha sido un camino a contracorriente y difícil. ¡¡Qué manera de hacer daño a la mujer negra!!!  Aún, en alguna de nuestra reuniones, habia alguna empecinada en suavizar el  pelo de las niñas de Desi.. ¡¡Por Dios!!! Con lo guapas que están con los peinados que les hace su madre…

Ayer fue espectacular conocer a Miss Rizos, y que cada una compartiera su experiencia y su lucha resultó excepcional. No se puede pedir más para una tarde de sábado.

Mil gracias, Patricia, por hacer posible este encuentro: ¡no cambies!
Queridas afrochicas, ¡¡espero volver a verlas muy pronto!!

Un beso a todas las que conocí ayer y ánimo a las que están luchando contra familia, amigos y maridos.

Sigan adelante, ¡¡¡¡¡¡vale la pena!!!!!!